Los Equipos CES poseen un completo sistema de absorción, capaz de convertir la radiación solar incidente –directa y difusa - en energía térmica y transferirla en forma de calor con alto rendimiento energético.

El foco resultante de concentrar gran cantidad de energía, por medio de las Lentes Solares, se introduce en un absorbedor selectivo(1) diseñado de acuerdo con en el principio físico del cuerpo negro, en el que a radiación solar directa, súper concentrada, penetra en su interior, sufriendo múltiples reflexiones hasta ser absorbida, con mínimas pérdidas, tanto por convección como por radiación, a pesar de operar a muy altas temperaturas.
El absorbedor selectivo posee una ventana de mínima apertura, de forma circular o longitudinal , dependiendo del tipo de foco, por donde penetra el haz de luz solar, incidiendo sobre los conductos ó intercambiadores dispuestos en su interior, produciéndose la transferencia de calor necesaria para realizar los procesos termodinámicos o termoquímicos a los que se destinan los equipos CES.
La radiación solar difusa se absorbe mediante un conjunto de placas térmicas(2), dispuestas en los laterales de los módulos. Por dichas placas térmicas circula el fluido caloportador, antes de ser introducido en el absorbedor selectivo.
Así mismo, la energía calorífica latente dentro de los módulos de los equipos, que se disipa en forma de aire caliente, se proyecta sobre un recuperador de calor(3) transfiriéndola al fluido caloportador, a la salida de las placas térmicas.
El sistema de absorción de los equipos CES proporciona un rendimiento global del 85% de la radiación solar recibida, tanto directa como difusa.
El alto rendimiento de los equipos CES supone grandes ventajas a la hora de dimensionar y construir las centrales termosolares para uso industrial. Estas ventajas se traducen en una considerable disminución de la superficie de captación y consiguiente menor coste de inversión y mantenimiento.




