06 Diciembre 2009

El CO2 (dióxido de carbono), ha sido declarado por la humanidad “Enemigo público número uno”, culpable de todos nuestros males, presentes y futuros; sin embargo, según los libros de química, en realidad se trata de “un buen chico”; es un producto industrial muy útil, que se utiliza entre otras cosas para fabricar bebidas gaseosas, carbonatos, bicarbonatos, siendo además un magnífico extintor de incendios. Además el dióxido de carbono, también conocido como anhídrido carbónico, es uno de los gases más abundantes en la atmósfera y juega un papel importante en los procesos vitales de plantas, animales y para el ser humano. El CO2, en cantidades adecuadas, es uno de los gases de efecto invernadero que contribuye a que
En la actualidad, “CO2, Equilibrio Ecológico y Desarrollo Sostenible” son conceptos incompatibles entre sí como consecuencia del consumo energético, imprescindible para el desarrollo de la sociedad. La actividad humana genera la emisión de gases de efecto invernadero, siendo el CO2 - debido a su altísimo volumen de emisión - el que resulta más perjudicial para el equilibrio ecológico, pero la disminución de sus emisiones obliga a reducir la actividad económica.
La pretensión de captarlo de la atmósfera para enterrarlo en el subsuelo (en minas) es, por otra parte, un gasto difícilmente asumible por la economía. ¿Alguien habrá evaluado el volumen de CO2 que se emite como consecuencia de la energía que se consume en el proceso de su captación de la atmósfera?
Este estado de cosas es el “Nudo Gordiano” que se le plantea a
Esta es la cuestión. Se ha de romper con los actuales planteamientos; los parámetros que
Y ¿Quién, nos lo iba a decir? Resulta que la solución del problema es el propio CO2:
T=
CO2 + 2H2O -> CH4 + 2O2
Como vemos, combinando anhídrido carbónico y agua a alta temperatura, se obtiene Metano (CH4) y Oxigeno, es decir, la materia prima para la producción de hidrocarburos tales como Butano y Propano, así como los alcoholes Metanol y Etanol además de Hidrógeno y un sin fin de gasolinas sintéticas que la industria demanda profusamente.
El CONDENSADOR DE ENERGÍA SOLAR DE ALTA TEMPERATURA (CES-AT) permite obtener la temperatura necesaria para el desarrollo de tales procesos termoquímicos, de forma altamente rentable.
Los combustibles obtenidos, son absolutamente ecológicos, porque el CO2 que se produce, puede recuperarse para su posterior reutilización y aunque así no lo fuera, previamente a su consumo ya se ha recogido de la atmósfera o en el lugar donde se generó, manteniendo en equilibrio el balance de su emisión.
El coste de los combustibles generados mediante estos procesos termoquímicos es muy reducido, pues las materias que los generan también lo son. En efecto, por el CO2 se podría cobrar dinero por recogerlo de las empresas que lo generan, y el agua destilada necesaria se obtiene por nuestro propio sistema a costes inferiores a los 0,30 €/ m3.
En el coste de recuperación del CO2 atmosférico, incide fundamentalmente el gran despilfarro de energía térmica que se produce. Con el proceso de recuperación diseñado por nuestra empresa, su coste se reduce al menos en un 70%, debido a que, tanto la energía térmica como eléctrica aportada es de origen solar y porque el proceso está dotado de un sistema de recuperación íntegra del calor residual.
Los desarrollos tecnológicos realizados por HELIOCOM SISTEMAS SOLARES, en relación con la obtención de Energía Inagotable, Barata y Limpia, son totalmente viables y altamente rentables.



